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10/1/12

Los mitos de la reconquista

Durante décadas se ha enseñado en las escuelas españolas una visión mitológica sobre la reconquista española. Según la cual unos malvados árabes invadieron la península ibérica y acorralaron a los cristianos en las montañas de la cordillera cantábrica. Desde allí unos aguerridos y valerosos cristianos emprendieron la reconquista de la península expulsando a los invasores. Hazaña gloriosa que concluyó en 1492 cuando Boabdil, el último rey de Granada entregó las llaves a los Reyes Católicos. Es una bonita historia pero tiene más de ficción que de realidad histórica.
En primer lugar, la conquista musulmana fue más una campaña imperialista que una colonización stricto sensu. Por ende, la población musulmana que penetró en la península fue diminuta en comparación con la población autóctona. Se calcula que sería de un diez por ciento. Otra inexactitud asociada es la de que fueron árabes los que protagonizaron la invasión. En realidad, los invasores eran fundamentalmente de origen bereber, es decir, norteafricanos. El pueblo que lleva durante siglos ocupando la zona del actual Magreb. Los pueblos que penetraron hacia la península eran almohades, almorávides y benimerines, todos ellos bereberes. Junto a estos también parece cierto que había una presencia árabe, al parecer sirios y yemeníes, que constituirían un veinte por ciento de la población invasora.
El otro gran mito es el de que los cristianos quedaron sitiados en la cordillera cantábrica. En realidad, la mayor parte de los hispano-visigodos acogieron con agrado a los nuevos gobernantes que les traían progreso científico y técnico y se quedaron en la zona conquistada. A estos se los conocía como mozárabes. Pero hubo incluso, muchos hispanos que se convirtieron al islam para ascender socialmente. Estos conversos fueron conocidos como muladíes. Solo una pequeña parte hostil de hispanos se refugió en las montañas. Por tanto Al-Andalus era Hispania. Era Hispania y estaba formada mayoritariamente por hispano-visigodos. Lo que sí hubo fue un cambio en el poder, de manos hispanas a manos musulmanas.
Por tanto, la Reconquista fue algo más parecido a una guerra civil que a una expulsión de invasores. Las batallas de la Reconquista fueron campañas por el poder territorial. Y durante esta época se produjo el fenómeno inverso; muchos musulmanes permanecieron en la zona reconquistada, conocidos entonces como mudéjares. La ironía estaría en que muchos de estos musulmanes podían tener antepasados hispánicos y ser descendientes de cristianos convertidos al islam.
De modo que tanto la conquista como la reconquista estuvo marcada por la permanencia de una gran parte de la población autóctona, que vieron como cambiaban sus gobernantes, sus culturas y religiones. Pero de ningún modo hubo grandes movimientos humanos como consecuencia de estos balances de poder.

2 comentarios:

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